El trabajo conjunto entre la Unidad de Análisis Criminal de la Fiscalía de Tarapacá y la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones permitió desmantelar una organización criminal transnacional que se dedicaba a comercializar grandes cantidades de droga que acopiaban en Alto Hospicio y luego trasladaban a Santiago para su venta.
“Se trata de un procedimiento muy exitoso gracias al análisis investigativo y el trabajo coordinado de la Brigada Antinarcóticos con nuestra Unidad de Análisis Criminal. Son 618 kilos de droga que se evitaron llegaran a la población y que representan como 3 mil millones de pesos en caso de que hubieran sido vendidos. Esta droga era acopiada en un inmueble de Alto Hospicio y luego escondida en un vehículo para ser trasladada a la Región Metropolitana, donde se guardaba en un inmueble para ser distribuida entre distintas personas, lo que sabemos ya que los empaques tienen sus distintivos especiales que dan cuenta de los diversos compradores”, detalló la Fiscal Regional Virginia Aravena.
El jefe de la Región Policial Tarapacá, prefecto inspector, Mauricio Jorquera, indicó que durante el procedimiento se allanaron domicilios en Santiago y en Alto Hospicio, encontrando especies producto de un robo ocurrido en la región, un arma a fogueo y más de un millón de pesos en efectivo.
La investigación determinó que un sujeto de nacionalidad boliviana era uno de los principales proveedores de droga en Alto Hospicio y quien coordinaba la entrega en la Región Metropolitana. Es así como se pudo determinar que la droga se acopiaba en un domicilio de las tomas de El Boro y luego se ocultaba al interior de un vehículo para ser trasladada a la zona central del país. Una vez en Santiago, específicamente en la comuna El Bosque, la droga era recepcionada por un ciudadano colombiano, a quien se le encontró posteriormente en su domicilio una pistola a fogueo calibre 9 mm.
En el domicilio del proveedor, ubicado en el condominio Monte Sol de Alto Hospicio, también se detuvo a su pareja -una mujer chilena-, encontrando otro paquete de droga, 1 millón de pesos en efectivo y varias especies electrónicas como parlantes, cámaras de vigilancia, audífonos y aspiradoras de diversas marcas que habían sido sustraídas desde los almacenes del Servicio Nacional de Aduanas, ubicados en el recinto amurallado de Zofri, el 22 de junio recién pasado.
En total se incautaron 616,8 kilos de marihuana, 1,4 kilos de cocaína base y 12 gramos de clorhidrato de cocaína.
Los tres imputados fueron formalizados por el delito de tráfico ilícito de estupefacientes, y además el imputado colombiano por tenencia ilegal de arma de fuego de fácil adaptabilidad y la mujer chilena por el delito de receptación. Todos quedaron en prisión preventiva mientras dure la investigación, que tiene un plazo de 150 días.
